“La descentralización y autonomía territorial sin plata, es una utopía. Por eso, lo que buscamos con este proyecto es volver a lo que estableció la Constitución del 91, pero obviamente que no se puede hacer de un solo golpe, sino que tiene que ser poco a poco”, señaló.
Sobre cómo sería su implementación, el exministro Cristo explicó que la idea es que una vez quede en firme la reforma, progresivamente, cada año se vaya incrementando en un poco más del 2% el giro de los recursos de la Nación a departamentos y municipios, para que así, al término de 10 años, se pueda llegar al 46,5% que se debe quedar en las regiones.
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“Lo que planteamos es cumplir la Constitución del 91 y profundizar la autonomía territorial en el país, para así poder avanzar, en el mediano y largo plazo, hacia un estado de naturaleza federal, que es la causa de nuestro partido”, dijo Cristo.
‘Sin recursos no hay desarrollo’
El senador nortesantandereano Jairo Castellanos, es partidario de que el proceso de autonomía regional tiene que darse sí o sí en el mediano plazo, pues no habrá desarrollo regional si desde el nivel central se sigue definiendo cómo se tienen que impulsar los territorios.
“Si Bogotá y el Gobierno Nacional sigue ejerciendo un control tan férreo sobre las regiones, eso va a terminar muy mal. Cada vez los municipios tienen menos autonomía, pues también dependen de las Gobernaciones, y estas a su vez del nivel central”, cuestionó.
Para el profesor Saúl Pineda Hoyos, director del Centro de Pensamiento de la Universidad EIA, la recentralización a la que volvió el país hace unos años, basados en un supuesto manejo ineficiente de los recursos, ha ido en detrimento del desarrollo y competitividad de los departamentos y municipios.
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“Lo que está claro es que el país está abocado a redefinir su modelo de desarrollo, sustentado en el fortalecimiento de los fiscos territoriales, como condición para garantizar que, efectivamente, los gobiernos locales puedan atender las necesidades del orden local”, sostuvo.
El experto en políticas públicas y exviceministro de Desarrollo Empresarial en el gobierno pasado consideró que la propuesta que comienza a tramitarse en el Congreso de la República tiene mucho sentido, sobre todo si se tiene en cuenta el impulso que cada día le dan los mismos gobernantes territoriales.
“Lo que estamos viendo en la actualidad es que se quiere volver a un estado centralista que, de alguna manera, intenta resolver los problemas que, por otro lado, se hubieran resuelto si se fortalecen las autonomías territoriales”, consideró Pineda.
El profesor Pineda agrega que tan importante como lograr ese proceso de fortalecer las autonomías, buscando que el principio constitucional original vaya hacia ese 50% de participación de los municipios y departamentos, es alcanzar la reforma fiscal territorial.
“Es evidente que debe abordarse de manera inaplazable, porque claramente los impuestos del suelo y al urbanismo tienen un enorme potencial que no se ha aprovechado. Por eso es muy importante que desde el Gobierno Nacional, trabajando con los territoriales, se hagan todos los marcos normativos necesarios para actualizar los catastros municipales y sobre todo, crear incentivos para que las ciudades grandes y medianas mejoren los recursos provenientes de la dinámica urbana, es decir, participación en plusvalías, valorización, cargas etc.”, dijo.