La oficina del estudiante de la Universidad de Pamplona dio luz verde a la estrategia ¡Se me fue la mano!, con la que buscan modificar el capítulo 10 del Reglamento Estudiantil, que se refiere a los procesos disciplinarios.
El reglamento estudiantil de pregrado fue expedido por el Consejo Superior a través del acuerdo 186 del 2 de diciembre de 2015. Se pretende modificar el citado capítulo que se refiere a las faltas y sanciones disciplinarias.
En el primer encuentro participaron los voceros de las organizaciones estudiantiles con funcionarios de Control Interno.
El representante de los estudiantes ante el Consejo Superior Universitario, Sergio Solarte, expresó que la discusión empezó con el análisis de las propuestas que buscan reformar la parte que se refiere al régimen de sanciones por causas que van desde las más leves, fraudes, irrespeto a las autoridades, hasta por hechos graves que ameritan la expulsión de quienes violen el Reglamento.
La propuesta está enfocada a hacer más eficientes los procesos disciplinarios.
Solarte, indicó que la discusión está enfocada, pero sin llegar a acuerdos en el tema de las sanciones que se aplicarían a los estudiantes que participen en cese de actividades o paros dentro de la Universidad.
“No estamos de acuerdo con que se sancione a los estudiantes que participen en estas actividades”, indicó. “Los ceses de actividades se pueden hacer, siempre que no se utilice la violencia dentro del campus universitario”.
El punto de vista de los representantes de Control Interno Disciplinario es que están de acuerdo con las manifestaciones por derecho constitucional, siempre y cuando se hagan con puertas abiertas y no se perturbe el funcionamiento de la institución.
“Lo que recordamos algunos estudiantes es que esas alteraciones se presentan muchas veces por el incumplimiento de algunos acuerdos o pactos firmados”, indicó Solarte.
Él, manifestó que las protestas se presentan porque los estudiantes reclaman que se les garanticen los derechos a la educación y que se haga en las mejores condiciones.
De acuerdo con Solarte, ningún estudiante debe ser sancionado por hacer uso al derecho que tienen de la protesta, siempre y cuando no ocurran hechos de violencia o daños contra la infraestructura.
El representante de los estudiantes ante el Consejo Superior considera que cuando se está en un proceso de paz debe aflorar al interior de la universidad el debate de ideas.
Las bases estudiantiles esperan consolidar un documento modificatorio del capítulo 10 (Proceso Disciplinario), que sea en común acuerdo con Control Interno para que pueda ser presentado al Consejo Académico.
El mismo ejercicio pedagógico se repetirá en Cúcuta y Villa del Rosario.
