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Aunque estamos convencidos de que vivimos en un mundo de libre competencia, cada vez que requerimos productos o servicios caemos en las redes de los poderosos que dominan el mercado mundial. Estos pequeños grupos de vendedores o prestadores de servicio con enorme incidencia sobre el poder de compra, conocidos como oligopolios, están presentes en las actividades bancarias y financieras, en la industria farmacéutica y de alimentos, por solo citar algunos ejemplos.
Creer que cuando decidimos comprar café, gaseosa, galletas, cereales, pizza, tacos, productos dentales, prendas de vestir o detergentes nuestro dinero va a distintas compañías, dependiendo de la marca que escojamos, es una tremenda equivocación. Así, si queremos comprar chiles y vemos en los puestos de exhibición Trident, Clorests y Chiclets, no estamos eligiendo una marca de una empresa distinta, lo único que cambia es la presentación o el sabor, pues estas pertenecen a kraft. Si compramos una camisa Giorgio Armani y para celebrar nos tomamos una leche achocolatada marca Nesquik, nuestro dinero terminará en manos de Nestlé, dueña de ambas marcas.
En la página de Pepsico en Wikipedia se puede observar un gran listado de productos muy diferentes a la gaseosa Pepsi. Esta concentración de productos alrededor de una marca posicionada se presenta también con Coca cola, Kraft, Nestlé, General Mills, Kellogg”s, Procter & Gamble, Johnson & Johnson, Unilever y Mars. Vale recordar que el mercado mundial de este sector está manejado por solo 10 empresas dueñas de más de 2.150 productos que se ofertan como novedosos, tres de estas organizaciones controlan el 40% del mercado mundial del cacao y cada segundo se consumen 4.000 tazas de Nescafé, de la multinacional Nestlé.
El oligopolio de estas 10 empresas, dueñas de los productos más posicionados que se consumen en el mercado mundial, en conjunto se ganan 1.100 millones de dólares diarios y representa el 10 por ciento de la economía mundial. Su influencia en las decisiones gubernamentales en los países que les generan ganancias millonarias es considerable; Nestlé, por ejemplo, patrocinó la campaña de Arnold Schwarzenegger a la gobernación de California.
Esta situación de oligopolio es muy notoria en Colombia, razón por la cual la empresa Compass Branding, especialista en investigaciones de mercado, adelanta todos los años un estudio sobre el ranking de las marcas colombianas más famosas. Los resultados de este año fueron dados a conocer en Portafolio (28-11-2013) con el título “Las marcas que marcan”. Allí se resalta que el 36 por ciento de las 100 marcas más reconocidas están en manos de 3 empresas (Nutresa, Bavaria y Colombina) y que solo 5 de estas no corresponden a la línea de alimentos y bebidas.
Creer que cuando decidimos comprar café, gaseosa, galletas, cereales, pizza, tacos, productos dentales, prendas de vestir o detergentes nuestro dinero va a distintas compañías, dependiendo de la marca que escojamos, es una tremenda equivocación. Así, si queremos comprar chiles y vemos en los puestos de exhibición Trident, Clorests y Chiclets, no estamos eligiendo una marca de una empresa distinta, lo único que cambia es la presentación o el sabor, pues estas pertenecen a kraft. Si compramos una camisa Giorgio Armani y para celebrar nos tomamos una leche achocolatada marca Nesquik, nuestro dinero terminará en manos de Nestlé, dueña de ambas marcas.
En la página de Pepsico en Wikipedia se puede observar un gran listado de productos muy diferentes a la gaseosa Pepsi. Esta concentración de productos alrededor de una marca posicionada se presenta también con Coca cola, Kraft, Nestlé, General Mills, Kellogg”s, Procter & Gamble, Johnson & Johnson, Unilever y Mars. Vale recordar que el mercado mundial de este sector está manejado por solo 10 empresas dueñas de más de 2.150 productos que se ofertan como novedosos, tres de estas organizaciones controlan el 40% del mercado mundial del cacao y cada segundo se consumen 4.000 tazas de Nescafé, de la multinacional Nestlé.
El oligopolio de estas 10 empresas, dueñas de los productos más posicionados que se consumen en el mercado mundial, en conjunto se ganan 1.100 millones de dólares diarios y representa el 10 por ciento de la economía mundial. Su influencia en las decisiones gubernamentales en los países que les generan ganancias millonarias es considerable; Nestlé, por ejemplo, patrocinó la campaña de Arnold Schwarzenegger a la gobernación de California.
Esta situación de oligopolio es muy notoria en Colombia, razón por la cual la empresa Compass Branding, especialista en investigaciones de mercado, adelanta todos los años un estudio sobre el ranking de las marcas colombianas más famosas. Los resultados de este año fueron dados a conocer en Portafolio (28-11-2013) con el título “Las marcas que marcan”. Allí se resalta que el 36 por ciento de las 100 marcas más reconocidas están en manos de 3 empresas (Nutresa, Bavaria y Colombina) y que solo 5 de estas no corresponden a la línea de alimentos y bebidas.
