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Dos galanes de Hollywood que evitaron los atajos
Ambos optaron por carreras más exigentes, sobre todo bajo la dirección de Quentin Tarantino.
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EFE
Miércoles, 22 de Mayo de 2019

Atractivos y con un físico privilegiado, Brad Pitt y Leonardo DiCaprio tenían todo para protagonizar películas taquilleras de gran presupuesto, pero ambos optaron por carreras más exigentes, sobre todo bajo la dirección de Quentin Tarantino.

Los dos actores comparten por primera vez la cartelera del mismo filme, “Once Upon a Time... in Hollywood”, presentado este martes y dirigido por Tarantino, quien en 1994 fue premiado con la Palma de Oro en Cannes.

Tarantino ya había ofrecido a cada uno un papel en el pasado: a Pitt, de 55 años, en “Bastardos sin gloria”, y a DiCaprio, de 44, en “Django desencadenado”.   DiCaprio es un tipo urbano por naturaleza, criado por padres neoyorquinos en Los Ángeles y alentado desde la adolescencia a hacer lo que más amaba: actuar.  Pitt es originario de Missouri, creció en una familia rural de protestantes radicales y sorprendió a todo el mundo un día al partir solo en coche hacia Los Ángeles, dos semanas antes de que le entregaran su diploma universitario de licenciado en periodismo.

No pertenecen a la misma generación y aunque alcanzaron el estrellato casi al mismo tiempo, Brad Pitt con “Thelma y Louise” en 1991 y Leonardo DiCaprio con “Vida de este chico” (o “Mi vida como hijo”) en 1993, el primero tenía 27 años y el segundo apenas 18.  Los une no obstante su presencia magnética y un físico que supera las modas, al modo de Paul Newman, Robert Redford o Steve McQueen.

“En la universidad, las personas se sorprendieron mucho cuando descubrieron” que Brad Pitt hacía cine, contó su amigo Chris Schudy en 1994 a la revista Rolling Stone. “Pero siempre tuvo tanto encanto que tenía sentido”, añadió. “La primera vez que mi madre lo conoció, lo llamó pequeño dios romano”.

A Pitt antes le preocupaba que la gente pensara que era solo un físico privilegiado y nada más, según él mismo confesó en una entrevista. “Hoy, lo acepto”.  Incluso antes del lanzamiento de “Vida de este chico”, Disney propuso a DiCaprio un rol principal en una gran producción.  “No sé dónde hallé los cojones a los 16 años de decir: no, no voy a hacerlo porque quiero tomar una audición para otro filme”, explicó en 2014 en una entrevista.   Finalmente obtuvo ese rol, el de un adolescente con problemas mentales en “Gilbert Grape”, aunque inicialmente el director, Lasse Hallström, no quería dárselo porque lo veía demasiado atractivo para el papel.

El largometraje solo facturó 10 millones de dólares pero le valió su primera nominación al Oscar, al mejor actor de reparto, a los 19 años.
   
En cuanto a Brad Pitt, unos meses después de “Thelma y Louise” intentó alejarse del camino más trillado con “Kalifornia” (1993).
   
Ambos actores comenzaron un camino sinuoso, lejos de los éxitos taquilleros, aunque DiCaprio se tornó un ícono planetario con “Titanic”, del cual no se arrepiente.
   
Dispuestos a correr riesgos, no dudaron en encarnar a personajes malvados como Pitt en “Kalifornia” o DiCaprio en “Django desencadenado”. 
   
Pitt trabajó con los hermanos Coen, Terrence Malick, Terry Gilliam, Alejandro González Iñárritu o Steven Soderbergh, mientras que DiCaprio ha trabajado con Martin Scorsese, Steven Spielberg, Clint Eastwood y también con González Iñárritu.
   
Varias veces nominados, ambos debieron esperar un buen tiempo antes de ganar un Oscar: Leonardo DiCaprio en 2016 por “Revenant: el renacido”, de González Iñárritu, y Brad Pitt como productor de “12 años de esclavitud” en 2014.
   
Con más de 30 años de carrera, ahora se regocijan finalmente ante las cámaras del único director que osó reunirlos.
   
“Estoy buscando a alguien que tenga un punto de vista interesante y una voz fuerte, y eso ciertamente resume” a Tarantino, dijo Brad Pitt.

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