La de ayer fue una segunda vuelta presidencial inédita, desde donde se le mire. La definición del ganador del preconteo no solo fue un verdadero voto finish, y por eso será el Consejo Nacional Electoral (CNE) el que ratifique los resultados, sino que los colombianos alcanzaron una participación histórica en una elección de presidente.
Con el 99,99% de las mesas informadas, según el boletín 66, de las 9:34 de la noche, el abogado Abelardo de la Espriella se impuso sobre su contendor, Iván Cepeda, el candidato del Gobierno, por apenas un 0,96%, equivalente a 250.830 votos, la cifra más estrecha de la que se tenga cuenta en una elección de este tipo, desde 1958.
En la primera vuelta presidencial, la diferencia entre los dos candidatos que pasaron al balotaje fue de 662.222 votos (2,79%) y contrario a lo que mostraron las pocas encuestas que midieron la intención de voto para la contienda de este domingo, ese margen lejos de ampliarse terminó acortándose a una cifra nunca antes vista.
En los dos primeros avances, la información del preconteo ponía al candidato del Pacto Histórico con el mayor número de votos, pero en el tercer boletín el aspirante de Defensores de la Patria le dio la vuelta al resultado y en adelante las cifras se pusieron de su lado. Sin embargo, la diferencia entre ambos nunca estuvo por encima de los 500.000 votos y, por el contrario, en la medida que avanzaban los reportes, la diferencia se hacía más pequeña.
Al final, Abelardo de la Espriella selló la contienda a su favor con 12.959.542 (49,66%), 2.593.399 votos más que los que consiguió en primera vuelta.