Con el sueño de rescatar la Escuela de Bellas Artes que se extinguió en Cúcuta, Carlos Alberto Sandoval se puso manos a la obra hace diez años, para sacar a flote su proyecto artístico.
Por el camino, no solo ha sido el sueño de Carlos el que ha ido cobrando forma, si no también el de sus compañeros de equipo, y de la comunidad que ha pasado por sus aulas aprendiendo artes plásticas y visuales.
Reconocidos con el aval de la Secretaría de Educación de Cúcuta como institución de artes plásticas, la academia Tallando Talentos, es una de las dos escuelas en Norte de Santander, que cuenta con la certificación técnico-académica en esta área.
Los niños de 4 años en adelante, jóvenes, adultos y personas con necesidades especiales, reciben formación en pintura, escultura, fotografía, curaduría para montaje y exposiciones de obras e historia del arte, así como talleres de música, danza, teatro y ballet.
Arte terapéutico
Entre unas de los talleres que propone la Academia se encuentra esta actividad que busca manejar el estrés y desarrollar procesos creativos, cognitivos y motrices.
Consiste en pintar con otras personas, de forma conjunta, piezas de un cuadro abstracto en acrílico.
Al final, las piezas se unen y se forman un gran cuadro que une todas las partes.
Sobre esta actividad, Sandoval manifestó que se propone un trabajo donde varias personas intervienen en la obra, ideal para incentivar el trabajo en grupo.
La finalidad es que los adultos expresen sus emociones por medio del lienzo y las compartan con otras personas.“Los compañeros deben coordinar el manejo de los colores y texturas, es una actividad liberadora, pero que requiere de mucha colaboración”, sostuvo.
La escena cultural
Carlos Sandoval considera que la Academia se ha convertido en una oportunidad para dar a conocer el talento cucuteño y a su vez, promover espacios para el esparcimiento artístico. “Durante estos años hemos luchado por borrar el estigma de los padres que creen que si los niños toman clases de artes van a ser unos vagos”, expresó el artista cucuteño.
Junto a esta experiencia, se han sumado otras iniciativas culturales que buscan el rescate de los escenarios artísticos de la región, como lo son las casas culturales de títeres y teatro.
La Opinión
