Diariamente deberían pasar por el puente peatonal ubicado sobre la avenida Los Libertadores, junto al colegio Mercedes Ábrego, unas mil personas. Sin embargo, hoy solo un 10 por ciento de esas personas lo utilizan. La razón: el mal estado de la estructura.
Los estudiantes y la comunidad de los barrios cercanos denuncian que es peligroso transitar a cualquier hora, y dicen que además del deterioro, la delincuencia y la indigencia se han adueñado del paso peatonal.
Por eso que la única opción que tienen es la de pasar por la calle, que tiene alto flujo vehicular, a riesgo de ser arrollados.
La queja de la comunidad tuvo eco, y a través de la secretaría de Infraestructura la Alcaldía le invertirá 188 millones de pesos a la restauración del puente. Los trabajos de recuperación durarán tres meses.
“El estado actual de los puentes peatonales en los diferentes sectores de la ciudad ha alcanzado un alto nivel de deterioro, lo cual conlleva a la inconformidad de la comunidad, y a la generación de escenarios inseguros”, aseguró la secretaría de Infraestructura.
Además, dijo que se priorizó este puente porque la cantidad de estudiantes que exponen diariamente su vida es grande.
El alcalde, César Rojas, se había comprometido con el colegio Mercedes Ábrego, cuando lo trasladó a la antigua sede del Casd, a que mejoraría las condiciones del puente, así como sus accesos.
Los trabajos comprenderán mantenimiento, pintura, e instalación de malla de protección sobre el separador. La novedad estará en la instalación de una cubierta.
“Tenemos los recursos y sabemos la necesidad que hay. Queremos que las personas usen las herramientas que tienen para evitar correr algún riesgo”, aseguró Yonny Pascual Contreras, secretario de Infraestructura.
Los vecinos de los barrios cercanos al puente también manifestaron su satisfacción. “Así uno quiera pasar por el puente, el miedo no lo deja”, aseguró Arturo Pérez, vecino del barrio San Eduardo.
