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La sartén por el mango
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Domingo, 9 de Junio de 2024

Cuando faltan siete semanas para que se lleven a cabo las elecciones presidenciales en Venezuela, dispuestas en una fecha atípica por Nicolás Maduro, se han intensificado las actividades proselitistas en todo el territorio de ese país para medir en la calle las fuerzas y el favor popular. Hasta ahora los candidatos con alguna posibilidad de triunfo son el actual mandatario y Edmundo Gonzáles Urrutia quien cuenta con el apoyo de la mayoría de los partidos políticos que se oponen al régimen de Maduro.

La figura de María Corina Machado es la que emerge entre las fuerzas opositoras no obstante haber sido inhabilitada para participar en la contienda como candidata. Ella encabeza las manifestaciones y mantiene vivo el entusiasmo entre quienes quieren que ella sea la próxima presidente de su país, pero dadas las circunstancias, está dedicada a difundir el programa de libertades que Edmundo González junto a ella, pretenden sea la hoja de ruta para los años venideros en Venezuela rompiendo la hegemonía de los gobiernos de Hugo Chávez primero y Nicolás Maduro después que, han tenido resultados funestos ampliamente conocidos dentro y fuera de su país.

Las maniobras del oficialismo para tratar de mermar al movimiento opositor han sido una constante por parte de funcionarios del gobierno que encabeza Maduro. Las denuncias de una ola de persecución y amedrentamiento no han surtido efecto porque varios colaboradores de María Corina han sido detenidos acusándolos de gestar supuestos planes desestabilizadores. Mientras tanto la Misión de Observación Electoral de la Unión Europea no podrá participar como garante en las elecciones porque el CNE organismo rector del proceso, dejó sin efecto una invitación previa que les había hecho, lo cual hacía parte de los acuerdos de Barbados firmados entre el gobierno y la oposición de cara a las elecciones, los cuales ya habían sido desacatados por el gobierno cuando ratificó las sanciones en contra de María Corina Machado.

Ese mismo acuerdo contempla el reconocimiento de los resultados electorales, sin embargo, ahora el gobierno pretende que los opositores firmen un nuevo documento en el CNE en ese mismo sentido, con el claro objetivo que no puedan protestar los resultados si hay indicios de fraude, lo cual no está lejos de ocurrir, teniendo en cuenta que las manipulaciones de estos ya ocurrió en pasadas ocasiones. Con ello el gobierno intenta mantener la sartén por el mango y controlar toda situación alrededor de las elecciones.

Las encuestas le dan poca opción de triunfo a Maduro y apuntan a conceder el techo que podría alcanzar no más allá del 30% en una contienda justa y sin vicios. No ha faltado el sondeo que muestre como ganador al actual presidente y fue difundido en el canal Telesur, un medio de clara y bien definida tendencia madurista, lo cual de manera obvia le resta credibilidad. Para los encuestadores los resultados de sus consultas son el reflejo del deterioro democrático y la ingobernabilidad y actúan como factores claves para que no haya una segunda reelección de Maduro.

La favorabilidad del candidato opositor en las calles y en las encuestas es una realidad hoy y si en esta fecha fueran las elecciones, el resultado sería un viraje hacia nuevas tendencias y dejarían atrás al chavismo que no encuentra en Maduro al líder que mantenga la hegemonía que comenzó con el comandante Hugo Chávez. En Venezuela se sienten vientos renovadores, pero les queda como tarea a quienes agitan esas ideas, superar las trampas que pueda montar el aparato oficial para quedarse en el poder.

jorgepabonl@yahoo.com


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