La Sala Plena de la Corte Suprema de Justicia escogió este martes, en una sesión extraordinaria, a la abogada Luz Adriana Camargo Garzón como la nueva fiscal general de la Nación.
La sucesora de Francisco Barbosa y de la interinidad de Martha Mancera es egresada de la Universidad de la Sabana. Su rol en la contienda electoral estuvo marcado por su cercanía con el actual ministro de Defensa, Iván Velásquez.
Camargo trabajó junto a Velásquez cuando ambos fueron magistrados auxiliares de la sala de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia y participaron en emblemáticas investigaciones en contra de los vínculos de la política colombiana y el paramilitarismo.
Además, ambos volvieron a encontrarse en la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (Cicig), un organismo internacional del que él fue director y ella, jefa de Investigación y Litigio. Su objetivo fue desmantelar la corrupción de ese país centroamericano.
En su paso por la Corte, Camargo además participó en investigaciones de la llamada yidispolítica, un entramado de coimas, que tuvo como principal intermediaria a la excongresista Yidis Medina, a cambio de reformas del gobierno de Álvaro Uribe.
En 2018 intentó ser parte de la Sala Especial de Instrucción de la Corte, la que investiga a congresistas, pero su aspiración fue superada por el antes defensor público César Augusto Reyes, el boyacense que investigó a Álvaro Uribe y el año pasado fue presidente del órgano instructor.
La última de las ternadas por Gustavo Petro fue la segunda en utilizar sus veinte minutos de exposición el 20 de noviembre, cuando las tres candidatas contaron sus ideas ante la Corte Suprema.
En ese momento sostuvo que se deben fortalecer las rutas de atención a las víctimas, mejorar la participación de los fiscales en los juicios y priorizar un enfoque territorial en el tratamiento de los casos.
“Nuestra criminalidad no es homogénea. Necesitamos tener una aproximación mucho más cercana a lo que está pasando en las regiones”, afirmó, y añadió que la criminalidad actualmente es principalmente organizada.
Apuntó que es necesario mejorar las seccionales de la Fiscalía, es decir, los establecimientos que reciben denuncias y toman casos en los distintos departamentos.
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“Como todos lo sabemos, hay una complejidad que parte de que no tenemos conductas punibles homogéneas ni fenómenos criminales homogéneos. No es la misma criminalidad la que actúa Soledad (Atlántico), a la que ocurre en Acandi (Chocó)”, anotó.
Camargo dijo que, de ser escogida como fiscal, se apoyaría en la tecnología para reforzar el análisis criminal como “un elemento básico para abordar los fenómenos criminales”. Asimismo, le apostaría a evitar tener casos individuales, con el fin de dar paso a investigaciones con denuncias agrupadas y elementos similares.
Aunque expresó su oposición a varios aspectos de la Fiscalía, acotó que actualmente se maneja un portafolio de servicios para las víctimas que va más allá de la recepción de denuncias. Para ella, ese es un punto fundamental que quisiera fortificar para brindar, por ejemplo, una consistente asistencia psicosocial.
"Estamos en una tasa de absoluciones que supera el 60%”, planteó, al declarar que “debemos fortalecer mucho la investigación criminal”.