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70 kilómetros de vías mejoraron en Cúcuta
~ En el año 2012, la malla vial de Cúcuta se encontraba deteriorada en un 80 por ciento y su reparación demandaba una cifra cercana a los $300.000 millones. Los más inconformes por la debacle en que había caído la malla vial de la capital nortesantandereana eran los conductores.~
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Lunes, 17 de Noviembre de 2014
~(Foto archivo La Opinión) En el año 2012, la malla vial de Cúcuta se encontraba deteriorada en un 80 por ciento y su reparación demandaba una cifra cercana a los $300.000 millones. Los más inconformes por la debacle en que había caído la malla vial de la capital nortesantandereana eran los conductores.~ orlando.carvajal@laopinion.com.co

Ramón Elías Olarte, conductor de buseta de Cúcuta, no volvió a renegar con sus pasajeros por el mal estado de las calles.

Él trabaja para una empresa de bus urbano y a diario debe cruzar la ciudad de occidente a oriente y de norte a sur.

Confiesa que hasta 2011 cumplir con un recorrido desde la Ciudadela de Juan Atalaya hasta la Ciudadela La Libertad, no solo le hacía salir canas esquivando huecos de un lado a otro o saltando zanjas para que su buseta no quedara encallada en el barro, sino que además -casi siempre- le reportaba multas por superar la hora y 10 minutos que le imponían como límite.

“O se comía uno los huecos para llegar en el tope del tiempo exigido, sin importar los sacudones que tuvieran que soportar los pasajeros,  o simplemente les sacaba el quite y se relajaba para proteger el carro”, dice Olarte.

Confiesa que por lo general a los conductores de bus urbano, o mejor a las busetas, les tocaba devorar las vías cubiertas de huecos para evitar las sanciones, hecho que también les reportaba pérdidas por los daños sufridos en los sistemas de rodamiento de sus carros.

Sin embargo, esto quedó en la historia a partir de 2012 cuando asumió su mandato el alcalde Donamaris Ramírez Lobo.

La malla vial de Cúcuta se encontraba deteriorada en un 80 por ciento y su reparación demandaba una cifra cercana a los $300.000 millones.

Los más inconformes por la debacle en que había caído la malla vial de la capital nortesantandereana eran los conductores.

No había ninguno que en el día no le recordara su progenitora a la alcaldesa de turno o que expresara madrazos contra el gobierno cuando se desplazaba por las calles de la ciudad.

“Obvio que había un malestar generalizado en los ciudadanos y ello demandaba resultados inmediatos para frenar las protestas, por eso el primer reto de nuestra administración fue la malla vial”, dijo Ramírez.

El termómetro para bajar la temperatura del inconformismo fueron las obras de reparcheo y bacheo vial que se emprendieron al cumplirse el primer semestre de 2012 y que terminando el 2013 alcanzaron de manera significativa un cambio a la vista. Muchos huecos desaparecieron de las calzadas.

Los primeros tramos que se abordaron fueron los del centro de la ciudad, “dado que a la vista de los visitantes daba pena que una capital de departamento tan importante tuviera sus calles hechas un desastre”, dijo Ramírez.

En este primer envión también se intervinieron las vías empleadas por el transporte público y las principales avenidas.

Esto hizo posible que Olarte no volviera a ser sancionado por superar el límite de tiempo que le daba su empresa para cumplir con su recorrido entre las ciudadelas de Juan Atalaya y La Libertad, por el contrario, ahora ese mismo recorrido lo cumple en solo 50 minutos.

“Pasamos de transitar por un muladar a una mesa de billar, así quedó la avenida segunda y la tercera después de que les taparon todos los huecos”, dijo este conductor de transporte público.

El cambio vial no solo dejó satisfechos a los conductores, también la dirigencia comunal de sectores como Natilam, Antonia Santos, Kennedy, Niña Ceci, El Progreso, Nuevo Horizonte, 7 de Agosto, Caño Limón, Simón Bolívar, Ciudad Jardín, La Libertad, El Pórtico, entre otros, se expresó agradecida por la mejoría de sus calles.

“Tuvimos que esperar 40 años para que un gobierno invirtiera en la recuperación de la malla vial de nuestro barrio”, dijo Hugo Rey, presidente de Asojuntas en Antonia Santos.

La recta final

La carrera por seguir tapando huecos continuará en 2015, porque el reto de la administración municipal es dejar al menos 120 kilómetros de vías rehabilitados.

El secretario de Infraestructura, Juan Carlos Sierra, reveló que para la entrante vigencia y cierre del mandato de Ramírez, se tiene para la recuperación de vías $8.000 millones, que se van a destinar para el programa de Comunidad – Gobierno y para seguir tapando huecos en los barrios. (Ver recuadro).

A parte de esto, en febrero se tendrán garantizados los recursos de los otros $20.000 millones del crédito, “también para invertirlos en la malla vial”.

El funcionario señaló que a la fecha se llevan recuperados 70 kilómetros en mal estado de los 1.000 kilómetros de vías que tiene Cúcuta.

“Podemos asegurar, y así lo confirman los conductores de transporte público, que no solo la calidad de vida de los cucuteños se mejoró ciento por ciento con la recuperación de la malla vial, también la ciudad ganó en movilidad porque ahora los recorridos se cumplen en menos tiempos que antes”, dijo Ramírez.

Vuelve la pavimentación comunidad-Gobierno

Esta claro para la administración municipal que el último año de mandato la inversión de Infraestructura estará dirigida a satisfacer  las necesidades viales en los barrios, en especial aquellos en los que hace más de 20 años  no se les repara sus deterioradas calles.

El presupuesto que se asignó para esta necesidad asciende a $8.000 millones y su ejecución se hará por el programa de Comunidad - Gobierno, es decir, en el que los habitantes aportan la mano de obra y la alcaldía el cemento y las máquinas.

Según el alcalde Donamaris Ramírez, se va a llegar a barrios apartados como Virgilio Barco, Bellavista, Aguas Calientes, El Salado, Aeropuerto, La Ínsula, Los Caracoles, Brisas de La Hermita, El Dorado, La Laguna, Camilo Daza, Cuberos Niño y Santo Domingo, entre otros.

La aspiración es mejorar el mayor número de calles que se pueda con este presupuesto, con lo cual se superará décadas de abandono oficial en estas comunidades margidanas de la capital nortesantandereana, dijo Ramírez.
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